La justicia climática y la justicia migratoria están estrechamente relacionadas. El 70 % del mundo está actualmente controlado por gobiernos que ganaron las elecciones al manipular los temores de la gente de que los migrantes compitan por los recursos escasos y destruyan el estilo de vida dominante del país de acogida. Al mismo tiempo, estos gobiernos están expandiendo rápida y sistemáticamente la industria de los combustibles fósiles y desmantelando las protecciones ambientales establecidas. La crisis migratoria no solo afecta a los migrantes indocumentados, a los estudiantes internacionales y a quienes tienen tarjeta de residencia. Afecta a nuestra familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo —y a todos nosotros que somos hijos, nietos o descendientes de migrantes. Los migrantes no son «ellos», son «nosotros».
En este taller analizaremos la conexión entre la crisis climática y las políticas migratorias actuales en los EE. UU. Compartiremos herramientas que nos pueden ayudar a sanar del daño que hemos sufrido, a mantenernos y a seguir conectados mientras participamos en la lucha por la justicia migratoria y climática.
